StatCounter

domingo, 11 de octubre de 2009

SIN INTERRUPCIÓN




Me gusta escuchar tus letanías,




cuando tu vida se va prendiendo de mis velas,



son los escalones de nuestra comunión.



Me gustan tus pupilas derramadas,



como van demarcando mi cinta de fuego.









De muchas pequeñas muertes está hecho el olvido,



tú has llegado en un solo acto a crujir un nacimiento,



a hacer de mi grito tu equilibrio,



y me das de beber el púrpura de tu sangre.









Veo a la oscuridad irse por su propia sombra,



enganchados mis giros en las rutas del beso,



llegan tus letanías y me amarra el futuro



a tu metal reptante,



al ámbar de tus yacimientos.

3 comentarios:

Daniel dijo...

Qué paz transmites con tu poesía, me arrastras con sus imágenes.
Me encantó, Clara.
Un beso

Clara Schoenborn dijo...

Gracias mi querido Daniel. Lo que me dices es tal vez el mejor regalo para todo aquel quien escribe: "arrastrar" al lector. Te mando por ello muchos besos.

Calavera Quemada dijo...

te saludo señora!