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jueves, 25 de febrero de 2010

LAMENTO DE LA PALABRA


Válvula,
la palabra que golpea,
vapor delirante,
la que acaricia.

Como oleaje
recorre los labios,
diseña fronteras,
fertiliza erupciones.

Luego se olvida
o se calla,
porque el tiempo es mudo
y la ley eterna.

Pero la palabra es sueño.


9 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Que lindo has escritos tus versos.
Un placer leerte..

¨Hermoso cuando la poesía es todo en el sentir.. nace con amor la lectura..¨ Payés

Un abrazo
Saludos fraternos..

Que tengas in buen fin de semana..

Gaspar Lamorise dijo...

Excelencia de versos,

Soy un aprendiz eterno

También admirador de la buena lírica,

aunque como vos decís...

mucha veces tan íntima

que no me atrevo a opinar.

pero... te seguiré.

Un abrazo de éxitos.

Gaspar.

José Antonio Fernández dijo...

Un magnífico canto a esa herramienta que a veces nos tortura a la hora de querer realizar un poema. A veces se hace la muda y hay que obligarla que hable, pero al fin habla.
Bonito, bonito el poema.
Un fuerte abrazo.

Óscar dijo...

"Luego se olvida
o se calla,
porque el tiempo es mudo
y la ley eterna."

Qué hermosos versos. No lo es menos el último. La palabra es sueño, sí. Definitivamente. Me gusta la fuerza que imprimes a esos versos cortos.

Un abrazo, Clara.

El Drac dijo...

Entre el tiempo y la ley eterna, nuestra presencia es lo único real en un mundo de sueños.

Isabel dijo...

y qué hermosa la palabra, aunque a veces golpee con sus silencios...

reltih dijo...

así de Clara como tu nombre, es tu palabra. un gustazo volver leerte.
besos desde mi puerto y río.

Marisol dijo...

Y tu palabra es prodigiosa, Clara. Tu poema hoy está lleno de ese ímpetu que se sabe lleno de verdad, lo he sentido como un golpe que acaricia...
El cierre, es rotundo:
'Luego se olvida
o se calla,
porque el tiempo es mudo
y la ley eterna.'

Mi admiración.

Daniel dijo...

El tiempo habla con su propio idioma, con sus propios sonidos. Las palabras son nuestros tiempos, nuestros reclamos, nuestros miedos, nuestra historia.
Bellos los sonidos de tus palabras.

Besos estimada Clara.