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martes, 25 de mayo de 2010

CARTA ABIERTA EN SOL MENOR A DESTIEMPO



Este tiempo que nos hizo y nos quebró,



no ha querido cancelar los soles,



se me vienen encima tus burbujas incendiarias,



y yo te respondo con nidos sigilosos.







No sé por qué ignoraste la combustión



en aquellos años que fueron nuestra red.



¿Por qué ese fluido que siempre camuflaste



y que ahora se te agiganta y me grita?



¿Por qué?







En aquel entonces,



estuvimos lejos pero también cerca.



Hoy,



solamente estamos lejos



y lejos.

12 comentarios:

José Antonio Fernández dijo...

La lejanía de un amor imposible. Esa lejanía puede que no sea distancia sólo. Una barrera que construya uno ya es lo suficiente para crear una distancia sideral entre ambos.
Un abrazo lejano en la distancia, pero sin barreras.

César Sempere dijo...

Muy buen poema para plasmar los recovecos del amor imposible.

Un saludo,

azul dijo...

Triste soledad la de la lejanía que hoy nos cuentas pero cuando ésta se instala, ¿tal vez estaba ya antes latente?, como tú bien dices... ¿no crees?, aunque nos cueste aceptarlo. Abrazo azul

Isabel dijo...

De los amores que no se dieron, ah mi estimada Clara, me ha encantado el verso donde respondes con nidos sigilosos, y ese final que, aunque parece un reproche, está tan finamente hilvanado que estremece de nostalgia...

Me encantó, un beso Clara.

Luis dijo...

Aquello que la distancia, sea esta de la materia que sea, separa y aleja, queda en ese nido sigiloso del que hablas a la espera tal vez de una mirada cercana, quizás de una caricia que empuje al recomienzo. Un verso precioso en su tristeza pero también en su convencimiento.
Un saludo

Jesslo dijo...

De contradicciones y desencuentros estamos hechos. Encontrar sintonía es entonces, un desafío. Gratas letras. Un abrazo.

Marisol dijo...

Y no se puede decir mejor, hoy nos entregas un poema con matices nostálgicos.
La lejanía no necesariamente es física, diría que la peor lejanía es la espiritual.
La primera estrofa, es la que más me gustó, pero todo el poema es impecable.
Un gran abrazo, Clara.

Óscar dijo...

A mí, como a Isabel, el verso que más me ha gustado es: "y yo te respondo con nidos sigilosos". Nunca se ma había ocurrido combinar esas dos palabras, nido y sigiloso -y eso que las suelo usar-, pero hacen un bello efecto. El título del poema, como viene siendo costumbre, es sorprendente.

Un fuerte abrazo, Clara.

Pedro F. Báez dijo...

Ardieron la red y su urdimbre, incinerados por la voluntariosa impiedad de un tiempo ya ido, que sin embargo, retiene las vigencias de esos viejos tratados del amor que no se rinden al olvido y que logran, como pocas otras cosas y categorías vivientes, salvar la distancia impuesta por los años y las circunstancias respectivas de cada cual. Resumido, concentrado, hermético crisol haz escogido, Clara, para blindar la espada de tus recuerdos. Hermoso y lacerante. Quema. Abrazos y besos para ti, querida amiga.

Pedro F. Báez dijo...

Fe de errata: haz=has. Perdón.

Mariela Marianetti dijo...

Estimada Clara, tu poema nos deja el sabor del amor perdido, de las lejanìas estando cerca que indefectiblemente incendian el corazòn y nos alejan del ser amado, tarde o temprano.

Me ha gustado mucho

Un abrazo

emilio dijo...

Dicen que la distancia es el olvido... pero no tienen razón, tu no lo demuestras.
Bello poema.

Un abrazo.