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jueves, 12 de agosto de 2010

Alegato ante la junta de psiquiatras





















Escucho las razones,



la forma como quieren engarzarle


las bridas aceradas a la curvatura de un aroma ,


eso creen,


que pueden encajar en una horma,


en esa fantasía que les salva de sí mismos.


Cuánto habrán de sufrir las sombras


cuando la luz es tan firme,


tan determinante en las siluetas.


Ellos saben que mi libertad es el tiempo y también mi cadena,


que hace siglos camino desnuda,


con la carne sangrante,


sin párpados


y sin poder cerrar las manos.


Me entiendo,


me conozco,


no quiero cambiarme por sal o por arena,


busco el agua,


ahí donde me llama el oro,


y ellos,


ellos se ven tan perdidos


aunque creen que tejen filigrana


y se ahogan en sus burbujas,


-tan indefensos-.


Hace tiempo que cambié la sonrisa por el silencio


y por eso,


ellos se paralizan,


el hueco les desconcierta.


Pero yo no entiendo a los puentes


pues le he visto el corazón a las piedras,


tampoco los lloro ni los compadezco,


pienso que son felices,


sí,


increíblemente felices,


tan dueños de los misterios,


de las fórmulas.


Yo en cambio,


no tengo ninguna respuesta,


creo que falta mucho para que alguna pregunta la tenga,


todo lo que veo es caos,


maravillosa anarquía


doblegada por sucias creencias,


por ingenuas teorías.


Sí,


no creo en los puentes,


en nada que no tenga locura,


en nada que no vuele.

11 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Que gusto volver a leerte.. me quedo siempre por tu espacio..

Espero ponerme al día ..

Un abrazo
Con mis
Saludos fraternos de siempre..

Pedro F. Báez dijo...

¡Ah, Clara maravillosa, la locura no existe! Es simplemente otro estado de existencia; otra dimensión. Un mundo paralelo donde nuestras leyes necias y disparatadas no tienen efecto ni sentido... He estado contigo frente a ese claustro de ilusos profesionales con sus corbatas y sus barbas de perilla a lo Freud, consultándose entre ellos para hallar el raciocinio y la cábala de su propia, patética y sistemática locura que intenta explicar lo obvio: la locura es el estado perfecto del caos y por ende, de la perfección misma. Regiamente expuesto y defendido por ti, con tus metáforas únicas y esplendorosamente alucinantes. Se mueve todo mi engranaje cuando te leo. Siempre un placer. Siempre un inmenso privilegio. Un gran abrazo para ti.

La abuela frescotona dijo...

"ESCUCHO LAS RAZONES"
LA MENTE MISTERIOSA, JUEGA A ESCUCHAR A LA CIENCIA SENTENCIAR, LAS RAZONES DE UNA VIDA DIFERENTE.
CON EL FÍSICO ENCADENADO, ENTREGADO A UN SISTEMA, DEL QUE NO PUEDE ESCAPAR, SE RESIGNA, SOLO A VIVIR EN LA SABIDURÍA EJERCITADA EN LA IGNORANCIA, DE LOS QUE SE DICEN SABIOS. TIENE TANTO POR DESCIFRAR ESTE ESCRITO, QUE EL RESTO LO DEJO PARA MI...
HERMOSO, MUY HERMOSO, DEJO MI ABRAZO QUERIDA CLARA

Óscar dijo...

Creo que Erasmo de Rotterdam habría aplaudido y secundado este elogio de la locura. Los últimos versos son magníficos. Me ha hecho pensar eso del tiempo como libertad y cadena, y me ha gustado "el corazón de las piedras".

Un abrazo, Clara.

ludmila dijo...

Hermoso Clara, siempre es un placer pasar por tus líneas...

reltih dijo...

guau, guau!! qué alegato tan cuerdo!!!! me encanto.
besos

José Antonio Fernández dijo...

Un poema que me ha parecido distinto, tanto en forma como en fondo a lo habitual.
Muy bonito.

carlos de la parra dijo...

Concuerdo con Pedro F. Báez en lo que expresó,pero añado que manejas espléndidamente la expresión poética y por tanto nada loca en el sentido patológico.
Por ahí leí una vez un ensayo de Artaud quien parece ser llego a vivir la enfermedad de la locura en carne propia,y la explica como algo francamente no deseado por ninguno de quienes la padecen; y que la otra locura, la del arte, la de la posición que sale del lugar común, es sencillamente un enfoque creativo.
Creo que lo óptimo está en manejar nuestra mente como un programa infinito de variedades,y que similar a un televisor podemos ir a un programa donde nos entregamos a un descontrol libre y desenfrenado,al igual que el extremo opuesto donde podemos llevar a cabo ecuaciones para anticipar o provocar resultados deseables, ése tipo de locura,es cordura.

emilio dijo...

Creo en la locura de los poetas, que son capaces de expresarlo en palabras, aunque no quieran entenderlos.
Creo en los silencios que dicen tanto para quien quiera entenderlos...

Un abrazo amiga.

Mariela Marianetti dijo...

Me ha encantado Clara este pasaje de la razòn a sus razones metafòricas. Un poema muy profundo.

Un gusto leerte Clara.

Cordiales saludos

Marisol dijo...

Es que no se puede ser cuerdo en un mundo de locos, pienso que la locura es también parte de la libertad, se enlaza de alguna manera a ella. Los artistas tienden mucho a esa libertad, y es fascinante.
Estos versos en especial me hicieron reflexionar:
'Cuánto habrán de sufrir las sombras
cuando la luz es tan firme'
'Ellos saben que mi libertad es el tiempo y también mi cadena'
'Hace tiempo que cambié la sonrisa por el silencio
y por eso,
ellos se paralizan,
el hueco les desconcierta.'

Un gran abrazo.