Esta noche,
mientras arrullan el sueño del mundo
y yo giro con ellas,
apuntalando rutas en filamentos,
ansiosa de pieles
para cubrir otras pieles,
-como frutos en los frutos-
Hay algo de nido en este rincón,
lo fertilizo con retazos
-no sé si de fantasía o de lana-
Llegan tantos
a buscar mis manos contra
esa desnudez tan cierta,
para camuflar las cicatrices
que se amontonan en espejos
y en armarios.
Sobre mi anaquel,
los velos premonitorios
de promesas que la vida
va cumpliendo;
el oro se transforma
en botones,
en la sonrisa de un ajuar.
Algo de mí insinúa el mundo
cuando ondulan sus abrigos.
Así la voces callen,
mis puntadas no pierden
esa sed de revolverse
en cuerpo ajeno.

11 comentarios:
A PESAR DE LO NOSTÁLGICO, SE SIENTE ESA ALEGRÍA DE QUERER HACERLO TODO POR LOS DEMÁS. UN GUSTAZO RECORRER SU ENORME ALMA.
BESOS
Que no pierdan tus puntadas esa forma de construir versos.
¿como van tus proyectos?. Bueno, ya contarás.
Muy buen fin de semana.
Con puntadas de lirismo tejes un abrigo a la Poesía. Me ha gustado especialmente la primera estrofa, ese arrullar el sueño del mundo.
Un abrazo, Clara.
has cambiado el refrán que dice coser y cantar, ahora sería coser y amar con puntadas de sensualidad entre las telas, o debería decir la piel... hermoso Clara, un beso
Me gustó mucho ese "sueño del mundo" y cómo has tejido el poema, hilando con maestría las palabras.
Un abrazo.
Gracias amigos por sus opiniones. Un abrazo fuerte.
Una costurera redentora porque coce los sueños del mundo.
Se indentéfica en el otro, aunque a veces le pesa, pero sigue adelantre porque tiene sed del otro.
Un poema esperanzador, hermoso.
Abrazos
Abrazos de palabras,
palabras de lana y seda,
telas de dulzura.
Me llegas, me abrazas y me endulzas.
Besos
Así como tejes en tus versos tus palabras van haciendo que una se una a tu tejido... y ya, no hay remedio: me sigues capturando
Un abrazo
Me encanta el movimiento de esta tejedora, realmente la trama está llena de hilos de luz y no me he figurado a la poetisa que lleva la voz de tantos seres, he visto a la mujer que teje y he pensado en lo que pensaba...
Un cordial saludo. Elisa
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