Letras niñas en campos de girasoles
-cien caballos que corren hacia el fuego-
como gigantes descarrilados
acomodan su telar tras los barrotes.
Abiertas en mil muertes
hasta tragar la saliva de la tierra,
buscan entre los huesos un aroma,
un gesto de agua en las puertas.
Es un mismo silencio el que une a las viajeras
el mismo llanto a las tres de la mañana
cuando otro llanto les marca los tatuajes.
No quieren ir a ningún sitio
nada más retroceder y cavar
no quieren su voz entre fronteras
es mejor la compasión
y esa luz.
Revolución
que viaja de la fosforescencia a la consigna
para armar los mapas
y recomponer en oratorios
las distancias.

4 comentarios:
¡OH!... PERFUME DE MUJER... BELLISIMO, PERO BELLISIMO ESCRITO. ME INVADE.
BESOS
"...Y recomponer en oratorios las distancias"
Es grato el reencuentro con tus letras. Un saludo.
"Es un mismo silencio el que une a las viajeras
el mismo llanto a las tres de la mañana
cuando otro llanto les marca los tatuajes."
Como siempre me sorprendes con esas imagenes de impactante belleza.
Conmovida quedo.
Te dejo un fuerte abrazo
Tienes imágenes cifradas y otras no tanto que debo digeriri, lent a m e n t e.
Un abrazo
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