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lunes, 26 de abril de 2010

“PIERROT” de Jean-Antoine Watteau


Inmóviles las aguas en la represa del disfraz,



el intento de máscara, apenas un esbozo,



pasan tus derrumbes ajenos a las risas,



ante un inconmovible territorio de muralla.







Y quisieras liberar tu lenguaje de sombras,



que el satín deshilachara los nudos de tu mal,



pero nada cabe en tu condena de escenario,



ni dejan las luces una ranura de clemencia.







Cuando guardes en el cajón los artificios,



volverás a tus diálogos de fiebre con las sábanas,



al garabato cruel que ya no lucha por su cielo,



esperarás paciente la sentencia de esa palidez,



el silencio final de los silencios.

jueves, 22 de abril de 2010

Cuando la soledad nos testifica



Acuarios de átomos en el fantasma del tiempo,

nos tatuaron en el silencio un espejo,

-sin cinceles compasivos-

Como una cuerda colgada del caos,

debemos testificarnos perpetuamente en esa nada.



Esencia sin perdón que nos persigue,

aún en esta red de seres,

torre que sostiene nuestro compromiso de raíces.



Ahí acomodamos el rompecabezas de esta savia,

el espectro que autentica la existencia

y solamente entonces,

saciada de los jugos del ser,

puede la soledad beber su médula

y nosotros la nuestra.



Es por eso que,

amo el instante en que mi licor se arriesga a su sequía

y en la vía deambulan las memorias,

materializando estaciones de vida en su movimiento;

sin que el reloj les cuaje la sangre,

como cuarzos tejidos en la niebla.



Amo el instante en que soy,

afirmada en el descanso

de esta caravana.



sábado, 10 de abril de 2010

La vida se refugia en su huella

























Siempre será un retrato ciego a su sustancia,



extraviada en el mercado donde se cruzan las dudas,


pero por momentos,


el sueño le inventa los signos que decantan la tinta


y logra que la bruma confirme su estrella.






Por esa fantasía nuestros puentes afirman su trayecto,


nos transforma en letras rojas que hieren el papiro,


lejanos del silencio donde se frena el génesis,


imaginamos ser bandera que ilumina la lluvia.






¿Quién palpa la utopía que sacrifica el tiempo?


¿Por qué no vemos la esfera apresada en el cristal?






Quizás es porque el vidrio teme perder su ópalo.






Por fuera de las rejas:


¡Sólo acuarios de fuego!


_________________________

viernes, 2 de abril de 2010

ARPEGIOS DE UNA VIDA MAL LLEVADA

Este poema está escrito a dos manos con mi estimado amigo José Antonio Fernández(párrafos en azul), a quien agradezco permitirme alternar con sus letras,lo cual fue además de divertido, muy gratificante. Su blog:  http://joseantoniofs.blogspot.com/




(Foto por John Gladdy:http://www.flickr.com/photos/john_adam-aka47/3381554895/in/photostream/)


(LETRAS EN AZUL: JOSÉ ANTONIO)



Vaga se siente

esa mirada en laberinto,


cansada de decir no quiero,

no soy,

no tengo ya pestañas donde hilar los secretos,

donde extraer la savia;

no entiendo

como dejé colgado el delantal

de esa vida de tres sabores,

como dejé perder la horquilla

que tan bien aguantaba mis delirios,

como dejé caer la gasa

que espaciaba el camino a las ojeras.



Se retuercen sus rodillas

sobre el ácido que mata,

duele esa red de pupilas,

esferas ciegas que ignoran

el antiguo azul de su espejo,

-sus mañanas de inocencia-.

Tantas grietas en los corredores

oxidaron las anclas,

los remolinos en reversa

licuaron todo el metal.

Tomará el hedor de ese veneno

para ahondar su caverna,

ahí moldeará el abismo

con ese cadalso y sus culpas.



Y agotada la lágrima,

retenida en la brida de su párpado

busca la suave inclinación del poema,

el pulso de su sístole, su fin.

Bien sabe que la miel impura

enseña las rutas fallidas,

que todo vuelo deja su luz,

también en los aires huecos.