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HOJA EN BLANCO CON CORAZÓN

  Llegó la hora de tu poema. Engranaje de ganzúas húmedas para tu anochecer en espiral. Canción que a cada paso te nombre y tú pongas la manta o el trigo.   Llegó esta tarde con su palabra, a pesar de su hueso de pez, de sus dolores enfermos. Llegó, con el beso que guardamos en la página de un libro, con tus ojos que tocan el violín, con los míos que te aman en tres lenguas. Llegó esta hora en posición germinal. Escucha mis ciento cincuenta verbos sembrados en el fondo del papel, mira qué bella para ti la letra ye y cómo te escalan mis cien vocales. Escribir "te quiero amor" no basta. Escribir " estoy llorando" no basta. Hay que echar a correr un río por el corazón de una fruta, arriesgarse, así en esto se apueste la vida, subir por la montaña del génesis hasta el punto más alto donde espera un rostro brillante de un solo ojo. La hora para escribir "te quiero" es la hora de la certeza, la que re

TESTAMENTO 3

  Se pierde mi nombre en la boca de los que se van. A veces yo también lo olvido o lo diluyo en el revés del agua. Siento mi abrazo cruzado por fronteras, esas que otros ponen contra el mundo. Me percato con terror del odio y sus remilgos. Es verdad: se necesita un dios o al menos un antes y un después. Un antes que sea largo y paciente, un después que cure la memoria. Es mi edad. Hoy el horizonte es apenas una excusa, disecada y sin creer más que en la verdad, en mi verdad pequeña y maliciosa: Sístoles y diástoles con sus tres golpes fantasmas. Contratos más o menos favorables. Esta poesía interminable y reticente.

GEOMETRÍA REDONDA

  Todos me dicen que una línea recta es la distancia más corta entre dos puntos. Nadie me ha dicho cuál es la mejor forma de emprender ese trayecto. Caminar en línea recta no deja explorar el terreno, pero lo intento. Doy un paso. El primero de quién sabe hacia qué mundo. Mis pensamientos forman un tornado, furia que me bendice desde el aire. Doy otro paso. Chispean ideas líquidas. Del suelo salen otras puntiagudas. Sigue el tercer paso. Ya casi logro andar en línea recta. ¿En dónde guardo esta risa sin razón? ¿El llanto que acaba de arribar del infierno? ¿La respuesta que tengo agazapada? El siguiente paso cruza por el fango. La humedad me permite recordar que el agua sólo sabe  lo que es ser agua, cuando se transforma en diluvio. Tras el quinto paso, no hay nada que hacer. He salido volando. Para entender mis fronteras me forzaré a cruzarlas. Alguna vez regresaré.

PRÓTESIS PARA EL ALMA

  Mi alma vive tirada en la calle. Abre la boca para que le caiga agua de lluvia o alguna gota de alcohol barato desde una pesadilla. Mi alma vive en guerra conmigo, me grita traidora cuando me peino, cuando me levanto a las cinco a trabajar. Carga dos piedras de luna y otra que es un cometa apagado, me las clava en la garganta cuando me siento a escribir. Mi alma harapienta, de humilde estirpe: la salvaje. Ni siquiera en desnudez puedo asignarle  un verso ni en la cobardía del silencio contener nuestro abismo. Tanto mal le he causado por estos caminos estrechos, alardeando de equilibrista        y sin caerme jamás.

LA ESTATUA DE NADIE

  En bronce. Que sea en bronce la estatua de Nadie, homenaje al hombre justo, al señor inexistente.   Juan Manuel Roca   Construiremos la estatua de Nadie en el material que nunca fue; extraído de la esquina más oscura de los retrocesos.   Vamos a instalar estatuas de Nadie en todas aquellas ciudades que ninguno quiera, para que las admiren todos los ausentes.   Colocaremos ese monumento en medio de una plaza inexistente, recorrida por árboles de espuma bostezada                 y jardines del no más. Su transparente metal –hecho de anteayeres– brillará por siempre en esta época heroica de desdibujos   Que nadie deje de venerar la estatua de Nadie                              que somos todos.   Todos en camino cierto hacia lo que Nadie quiere.

AÑOS LUZ

  Esta sensación de no pertenecer,   me ha librado de sentir sobre mi cuerpo la temperatura de este único sol, de tomar vino y saciarme siempre, de los paisajes con sus máscaras y de este nombre mío, tan invasivo. Fijo mis ojos en otros ojos, pero ni siquiera estoy cerca. He entendido la ecuación del tiempo, las variaciones del imposible, la fórmula de lo endeble. He visto cómo todo se diluye en vapores ingrávidos y lo que acontece después. No me alcanzo a sujetar        de ninguna palabra, a nada de lo que hoy pasa. Sé que nada formará parte del futuro. El futuro en realidad no existe,

LUZ Y SOMBRA

  Amo el mundo cuando se muestra recién nacido y se hace masa de pan, madre o alquimista.   Cuelgo árboles dulces en los domingos de mi padre.   Su Danubio insistentemente azul. Valses que sujetan mi vida mientras cruzo pasadizos de rítmico misterio. Hurgo en la cantera de las matanzas, en la cruel matemática de los hombres, para luego enrollarme alrededor del pecho la materia cóncava de mis amores, su respiración fosforescente. Aprendo con todos los demás, que la vida es un tentáculo de sangre amoratada, y aprendo también a olvidar en el hueco de unos labios, en el remedio natural de los orgasmos. Busco la luz. En las letras se consagra una obra teatral,                                 un desafío estilizado. La poesía y su sonido estereofónico.   La poesía y su buena costumbre de escapar. Y al tiempo la sombra,  agua de carbón, -la de los platos sucios-, aplaudiendo esta tragicomedia de sordomudos ante quienes el incrédulo p

FEMINICIDIOS

  Se han reportado las muertas. Aparecen bien ubicadas, una debajo de la otra.   Han pasado al mundo de las estadísticas. Ahí permanecen calladas, como siempre. Mudas, esperan a que lleguen las demás.   Se abrazan, se reconocen entre sí, pues no sólo arriban desnudas, también están vacías por dentro y muertas desde hace muchos siglos, desde el primer día del silencio.   La tierra les ofrece un sitio de descanso.   Apenas ahora. Sólo ahora.  

LA URGENCIA DEL TATUAJE

  Era urgente ir creando recuerdos. Urgente era escribirte poemas. Desempolvar una rosa de la Biblia para después ponerla en los besos. Apremiante era dejar un testimonio.   Antes que te olvidaras del amor, de los candados lilas del edén. Antes que regresaras a ti mismo, a tu olfateo sonoro, a tu estridencia.

LA POETA

  Yo no soy nada de lo que dicen mis poemas ni siquiera creo en el amor. Escribo, porque busco tantas cosas que aún no tengo, porque creo en que cada palabra ha de llegar como un hijo nuevo con su pan bajo el brazo. Letras que camuflen y aderecen, una pizca de emoción bien enraizada, dos vocablos que insuflen dos latidos para este corazón mal educado. Yo no soy nada de lo que dicen mis poemas. Vivo disfrazada entre mis párrafos. No soy humilde ni profunda y solo tengo lucidez allá distante escrita por azar en un terceto. Soy una impostora metafórica. No soy condescendiente como dicen esos versos, ni mucho menos moderada, así predique con trampas maliciosas entre alfabetos, tinta, papel y sueño.   Soy porfiada, ansiosa y egoísta, entre otras cosas peores y secretas.   Si esos escritos de mí algo bueno dicen, es porque hace ya tiempo, y por suerte, se trenzaron con astucia palabras y poesía y desde entonces ya no fueron imposibles los más inver

RUTA DE VIAJE

  No temas a la distancia. Es la que nos une. Entre más lejanos nos encontremos, más hondo tiene que ser nuestro sueño. Entonces, no dejemos nunca de soñar. Soñemos hasta la última frontera, porque nuestra distancia es infinita.

ZAMBULLIDA

  Siento mis pies clavados en la tierra. Entre más lejano es mi destino, más hondas se me entierran las raíces. Si vuelo, sólo logro hacerlo hacia adentro, hacia el magma del planeta. Siento mis pies clavados en la tierra. La vida no es más que entrar y entrar en ella.

MIRADA

  Y en su mirada había muchos árboles muertos, gigantes, sin hojas, con grandes goterones de agua helada                         colgando de sus ramas.   Mirarlos podía asumirse desgarrador, pero extrañamente no resultaba así. Estaban ahí resguardados con cierta amorosa paciencia, con una dignísima resignación.   Era fácil acercarse a ellos y admirar las puntas del triste ramaje clavadas en ese cielo fracturado en todos los tonos del gris.   Indudablemente, también resultaba placentero asumir la lección que nos daba, para aceptar de esta misma forma a la vida, tan categórica e inaplazable.

EN PERSPECTIVA

  Una amante limpiando los rastros del encuentro. Muy pronto sabrá que la vida se reduce a guardar en la memoria un puñado de instantes.

DÍA DEL TRABAJO

  En este mundo tan democrático y libre, cada esclavo tiene asignado un precio, depende de cuánto le sirva al amo. Hay esclavos abundantes y baratos. Son leña con respiración, animales de carga y sueño. Muy fáciles de conseguir y más fáciles de desechar. Deambulan por el mundo hambrientos y rogando. Los esclavos baratos son para limpiar la casa, venden sandalias y blusas, pegan ladrillos, aran la tierra. Saben contestar el teléfono y mentir: “El amo no está”. Conducen autos, camiones, limusinas. Disparan un arma para protegerte y si lo ordenas ofrendan su vida o pescan. Las esclavas sin saberse esclavas, son carne para la sed del amo, carne para licuar en las piernas, bocas pálidas en pálidos cuerpos. Los esclavos baratos tienen el alma partida por la mitad y la voluntad mutilada. Su religión no es de biblias ni de templos, su libro de oraciones está infectado, pero rezan, porque rezar, es la forma menos maldita del silencio. Tienen dioses

A MI MADRE: MARIA OLIVA ARIAS PERDOMO

  Madre: ¿Si te escribo me leerás desde el universo? ¿Sabrás allá donde ahora estás, entre la insinuación del sueño y el infinito, que ahora estoy vieja como tú, que ahora ya puedo comprender las razones de tus esquinas resbaladizas, tus cultivos de frailejones congelados y la expresión poligonal de tu rostro? Madre, tal vez te viera llorar si ahora me vieras, tú, que amabas mi belleza, mientras yo esperaba la voz que aún espero. Ahora todo viaja hacia un punto amargo de reconciliación, hacia el fracaso, hacia la paz unilateral de la tierra. Mira, ya puedes llevarte las puntas de los alfileres, los verbos de mis sílabas pulverizadas. Yo aprendí lo que tú querías aprender, madre léelo desde el infinito. Yo escribí lo que tú querías escribir, madre, llévate los deseos sin herbario. Me decidí a ser feliz, espanta la víbora debajo de la cama. También grité, luché y no quise regalar ni una sonrisa. Madre, la gente entonces me miró con desconfianza. ¡Gr

REFLEXIÓN ANTE EL REFLEJO

  Soy feliz cuando me observo en el espejo y veo mi rostro carcomido por los años. Por los caminos he ido dejando millones de mis partículas, consumiendo mi cuerpo, desalojando el alma. He ido quedando esparcida por la tierra como un raro fertilizante bajo las piedras. Soy feliz, porque sólo lo que acaba es verdadero y si estoy muriendo es porque existo. He vivido 3.200 domingos. Hoy es uno de ellos.

SOMBRA ILÍCITA

  Cuando era niña amaba el teatro de sombras, manos contra dedos, ambos contra la luz. Brazos y palitos, plumas y sueños, imaginación, monstruos. Así aprendí a engañar a la luz, también burlaba a las sombras. Qué fácil mentirle al ojo, qué vulnerable lo visible. Sombras sobre sombras, luces contra luces, embaucándose entre sí, traicionando al opuesto. Qué misterio tenían aquellas sombras, qué extraños significados, ¿qué me decían de la vida y de la gente? tal vez, que así miramos al escenario, hacia donde solo aparecen siluetas sin siquiera sospechar por un instante que cada sombra tiene mil nombres, que todo en la vida se trata de engañar miradas ajenas, de ajustarse entre luz y oscuridad hasta lucir estampas que todos reconozcan. Mi teatro de sombras: la comedia del mundo en la perturbación del ojo, el lenguaje impreciso de un disfraz a mansalva, la imposición de lo eternamente mentido. Forzados por siempre a contradecir lo real. No