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sábado, 23 de junio de 2018

ANTOLOGÍA GANADORAS GRAN PREMIO EDICIONES EMBALAJE ENCUENTRO DE MUJERES POETAS COLOMBIANAS


Después de un esfuerzo arduo y sostenido de más de un año, tengo el gusto de presentar mi nuevo hijo: la antología de la GANADORAS GRAN PREMIO EDICIONES EMBALAJE ENCUENTRO DE MUJERES POETAS COLOMBIANAS. 
Veinte de las 26 ganadoras presentan una obra de indiscutible calidad poética, la cual irrumpe en el ámbito literario nacional como un aire fresco, y con un sello muy propio y original. 
Prólogo escrito por la poeta Andrea Cote Botero, que muy bien condensa la esencia del libro al escribir: “El libro invita al privilegio de lo excéntrico, atendiendo en esto a la definición del término desde la geometría: “que está fuera del centro, o que tiene un centro diferente”. El lector podrá permitirse un recorrido por un mapa de voces de Colombia, definido en primera instancia por la circunstancia compartida de tratarse de un grupo de mujeres, pero refinado por la fabulosa constatación de que en su gran mayoría las autoras de este libro escriben desde las provincias y, más allá, desde lugares excéntricos de la voz poética. Dichas voces representan tradiciones y formas del decir que existen al margen del discurso dominante, pero sin las cuales no se siente ni se entiende el pulso interno del paisaje heterogéneo de Colombia.”
Todo invitados a leer esta Antología conformada por un sorprendente calidoscopio de poetas, en el cual confluyen escritoras reconocidas y premiadas en éste y en otros certámenes, destacadas profesionales, catedráticas, investigadoras, ecologistas, dramaturgas, indigenistas, místicas y líderes sociales, con poemas que van girando por el misterio del espíritu femenino y la diversidad de lo humano, atados todos por el hilo conductor de la excelencia en la palabra.
INMENSAMENTE AGRADECIDAS CON EL SELLO UNIEDICIONES, POR SU RESPALDO IRRESTRICTO A NUESTRA OBRA, A GUSTAVO IBAÑEZ SU GERENTE, A ZEUXIS VARGAS DIRECTOR EDITORIAL Y AL POETA FERNANDO DENIS DIRECTOR DE LA COLECCIÓN ZENÓCRATE.
Igualmente, nuestro agradecimiento con las poetas Andrea Cote y Luz Mary Giraldo por respaldar con sus reflexiones y análisis esta publicación.




miércoles, 25 de abril de 2018

Poema finalista CONCURSO LITERARIO INTERNACIONAL "ÁNGEL GANIVET"

Con mucha alegría y satisfacción, comparto con ustedes mi  poema "Humo blanco sobre infierno", uno de los 20 poemas finalistas, seleccionados de un total de 1447 trabajos recibidos, provenientes de 35 naciones. 


HUMO BLANCO SOBRE INFIERNO
POR AMOXIS

“ACUERDO FINAL
24.11.2016
INTRODUCCIÓN
Luego de un enfrentamiento de más de medio siglo de duración, el gobierno nacional y las FARC-EP hemos acordado poner fin de manera permanente al conflicto armado interno”.

Mi pueblo tenía cuatrocientos años.

Había cumplido sus edades: recién nacido, niño, su juventud fogosa.

Los portales de mi pueblo ordenaban el color entre las flores.
Dentro del rancho, tres papas en la sopa alcanzaban para todos.
Pequeñas historias agujereaban el tiempo.

El mercado dominguero exprimía carnes, afilaba cuchillos y espantaba perros.
Las muchachas engullían muchachos con besos y saltos de potrancas.
En los campos, los cultivos y su truco en la cosecha, del verde al rojo, del amarillo al blanco, del ramo de hojas al óvalo del fruto.


Ese era mi pueblo cuando vino la vida a imaginarme, cuando no tuve otro camino
que introducir en mis pulmones su aire oloroso a caballos, aguardiente, sombreros húmedos y faldas de mujeres.

Un pueblo es un ser vivo. Ese pueblo también era mi padre, mi madre, mi hermano.
Colocaba su mano tierna sobre mi hombro cuando mi soledad dejaba de creer en la vida o expelía música desde su barro para cantar conmigo claves musicales parecidas a su alma de sencillo guayacán.

Ese pueblo no tenía puertas.

Entraban y salían los vientos lanzando palabras malditas en el terror del pecho. Los amigos entraban y salían. Entraba y salía la suerte con su vestido roto. Los sueños entraban y corríamos a atraparlos antes de su fuga.
Asimismo, los violentos empezaron a entrar y a salir hasta que un día entraron y nunca más volvieron a salir

Mi pueblo se fue llenando de tumores, fusiles, botas, insignias aterradoras.

El primer muerto dolió. Nos murió a todos un poco.
Manuel, el dueño de la tienda en la plaza. Ajusticiado por desobediencia. Su camisa en girones una nueva bandera ondeando en nuestro miedo.

Luego otro muerto. Cecilia la maestra de la escuela por negarse a irse –se murió la última canción de cuna.

Otro. Don José propietario del hato lechero, por no entregar vacas – se murió el sorbo noble en el hambre.
Otro. Jacinto. Por sapo.
Otra. Luz Dary. Sospechosa de sospechar.

Todos nos fuimos muriendo con ellos.
Con los gatos que aparecían muertos.
Con los muros que tragaban pólvora y se arrodillaban.
Con las miradas.
Con las curvas del color que iban muriendo.

Un pueblo enferma cuando su gente calla.
El silencio del oprimido es el mismo silencio de los muertos.

Mi pueblo ya no es joven.  No está vivo.  Morí hace muchos años de su muerte.

Vivo en otros lugares. Intento ser otro a quien nadie reconozca, a quien nadie interrogue.
¿Dónde has nacido?  ¿De dónde vienes?

Ahora dicen que la vida volverá a mi pueblo, que para ello se escribieron doscientas mil palabras.

Dicen que las palabras siempre han sido primero que las guerras, primero que las balas. Así mismo, que vienen después de las guerras, después de las balas. Que tienen brazos y piernas como nosotros, que podemos agredirlas, pero no vencerlas.

Dicen que doscientas mil palabras escribieron “paz”.

Desde ayer he vuelto a pensar en mi pueblo.
¿Qué diría Manuel, el de la tienda? ¿Qué estarán diciendo los nietos de Manuel?  Ellos ya no lo recuerdan con su cielo partido, viven en una esquina del infierno enrollando piedras de azufre.
¿Qué opinaría Cecilia, la maestra? ¿Qué opinaría Cecilia y la hija que se fue anónima en su útero?
Será que José, el ganadero, ¿plantará al fin su tumba en el mismo sitio donde nació?  ¿Sus huesos absorberán ahora la esencia de maíz y abrazo de la tierra?

Ellos y nosotros. Amigos y enemigos, los muertos de todas las guerras, también escribimos palabras en esta paz.
No perecimos sólo para abonar túneles de sangre ni para arañar la tierra que hoy nos perfora, morimos para gritar consignas endiabladas, para ser verdugos, revoltosos, incansables pregoneros del terror.

Son doscientas mil palabras más que se escribieron -las añadieron los muertos colombianos. Son seis millones de palabras más – las agregadas por los desplazados de esta guerra. Veinticinco mil palabras más -los desaparecidos en tierras de Colombia; y también se consignaron las palabras de seis millones de judíos, seis millones más por los caídos en Vietnam, cuatro millones de palabras repintadas por los que abonaron las guerras napoleónicas. Millones de palabras más por los que signaron muerte en invasiones bárbaras, en las guerras de independencia americana, en Siria, en Angola, en la guerra de las Galias, en la confrontación civil de España, en Corea, en Irlanda, en los siglos, en el mundo.

¿Seguiremos naciendo para que se escriba paz?
¿Seguiremos muriendo para que se escriba paz?

Seguiremos reviviendo para que se escriba paz.

Hoy he vuelto a mi pueblo.
Ya no es joven. Ahora luce adulto, convaleciente y en calma.
En su mirada recia y entristecida, puedo leer la historia de los hombres.

sábado, 23 de septiembre de 2017

INVITACIÓN A LEER




Invito muy cordialmente a leer mis poemas publicados en la Revista latinoamericana de poesía "La raíz invertida" 


Por favor dirigirse a este link:

http://www.laraizinvertida.com/detalle.php?Id=2177


domingo, 25 de junio de 2017

SUBWAY-NEW YORK

Estoy dentro del vagón
en dimensión paralela con el resto de malditos.

Las lecciones de buena educación ordenan:

No os miréis
mirad sólo lo que cargais en el hígado
                    vuestra ciudad nocturna

no recordéis la condena subterránea
dormid mejor dos minutos
junto a la fruta prohibida

estad atentos a los paquetes peligrosos
mas ignoraos los unos a los otros
recordad que el valor de un penny tiende a cero

no os acerquéis a las puertas eléctricas
en pedazos costais menos que un penny

esquivad los charcos de orines
afuera igual hiede a zombie
a ladrillo avinagrado
a coliseo romano

mirad sin parar vuestro teléfono móvil
no vaya a ser que os surja un pensamiento
-----------------------que destruya el universo

acostumbraos a la suciedad
no vaya a ser que lavéis vuestras sábanas

no habléis nada entre vosotros
no vaya a ser una revolución.


domingo, 29 de enero de 2017

Madre: ¿Si te escribo me leerás desde el universo?

Madre:
¿Si te escribo me leerás desde el universo?

¿Sabrás allá donde ahora estás,
-entre la insinuación del sueño y el infinito-
que ahora estoy vieja como tú,
que ahora ya puedo comprender
las razones de tus esquinas resbaladizas,
tus cultivos de frailejones congelados
y la expresión poligonal de tu rostro?

Madre,
tal vez te viera llorar si ahora me vieras,
tú,
que amabas mi belleza,
mientras yo esperaba la voz que aún espero.
Ahora todo viaja
hacia un punto amargo de reconciliación,
hacia el fracaso,
hacia la paz unilateral de la tierra.

Mira,
ya puedes llevarte las puntas de los alfileres,
los verbos de mis sílabas pulverizadas.

Yo aprendí lo que tú querías aprender,
madre léelo desde el infinito.

Yo escribí lo que tú querías escribir,
madre,
llévate los deseos sin herbario.

Me decidí a ser feliz,
espanta la víbora debajo de la cama.

También grité, luché
y no quise regalar ni una sonrisa.
Madre,
la gente me miró entonces con desconfianza.
¡Grita victoria mujer!
¡Descansa en paz!

En mi jardín hoy tengo las flores exactas
-faltarás siempre tú-
pero ahora ya estoy vieja,
ya puedo comprender tu furiosa despedida,
el injerto en tu alma,
la forma curva de las distancias.
Ya puedo comprender
el significado de las palabras

…………….que nunca dijiste.

domingo, 11 de diciembre de 2016

LA PESTE

Entonces,  resulta que en medio de una galaxia casi infinita y gracias a una milagrosa conjunción de factores, en un minúsculo planeta - microscópica y bellísima esfera compuesta por minerales, agua, gases, células -   apareció una sorprendente forma de la materia,  denominada “vida”.
No obstante, para este planeta enano,  dicho milagro fue su propia desgracia.
Una de las especies surgidas,  dividió el ya pequeñísimo territorio en parcelas aún menores, y dentro de cada espacio quedaron confinados grupos que se odiaron entre sí. Egoístas, ambiciosos y violentos, se mataron unos a otros. Regaron sangre y cadáveres por doquier. Se agredieron y explotaron sin misericordia. Se dedicaron al culto de sí mismos y al culto de lo material y en procura de obtener poder, fama y bienes,  apelaron a los métodos más viles  y arrasaron con todo lo que estuviera en frente .
El planeta enfermó. La fiebre lo atacó, los retorcijones y pústulas le explotaban por todos lados, vomitaba y escupía. Se fue muriendo a pedazos.
La funesta especie miraba cómo el hogar de dónde había surgido su existencia se derruía, pero nada podía evitar que estos seres dejaran atrás su fatídica condición de peste. No eran el milagro que todos creían, ni la suerte del planeta. Eran todo lo contrario. Bacterias dañinas, un virus mortal. Su misión de destrucción no podía ser  detenida.
A medida que el daño iba tomando forma, igualmente se vislumbraba el abismo por el cuál todo desaparecería.  Lo único que les quedaba era mirar al espacio. Emigrar hacia otro planeta, hacia otro cuerpo sano, como lo hacen siempre los bacilos infecciosos.

miércoles, 20 de julio de 2016

INDEPENDENCE DAY

En este mundo tan democrático y libre
cada esclavo tiene su precio.
Depende de cuánto le sirva al amo.
Hay esclavos abundantes y baratos.
Son leña con corazón
animales de carga y sueño.
Son fáciles de desechar
deambulan por el mundo
hambrientos y rogando.
Los esclavos baratos
limpian la casa
venden sandalias y blusas,
pegan ladrillos y aran la tierra.
Saben contestar el teléfono y mentir:
“EL AMO NO ESTÁ”
Conducen autos, camiones y limusinas,
disparan un arma, ofrendan su vida  y pescan.
Las esclavas sin saberse esclavas
son carne para la sed del amo
carne para licuar entre las  piernas
bocas incoloras,
cuerpos garabateados.


Los esclavos baratos
tienen el alma partida por la mitad
                   y la voluntad mutilada.
Su religion no es de biblias ni de templos
su libro de oraciones permanece insepulto
pero rezan
porque rezar es la forma menos maldita de callar.
Tienen dioses vanos e invisibles
otros más peligrosos de carne y hueso
y también dioses estampados en billetes
dioses mezquinos que exigen eterna humillación
dioses de papel tan necesarios
para alcanzar la libertad de ser pobres
la sospechosa libertad de no llamarse esclavos
ser libres en el contrato de todas las mentiras
libres porque alguien lo gritó y todos le creyeron.


Hay otros esclavos más costosos.
Esclavos de exquisita sustancia
Se forman  en establos selectos.
Aprenden finas artes y muchas acrobacias:
Economía
Leyes
Informática
Medicina
Aviación
Ciencias
De todo lo aprendido
ordeñarán su cerebro
para enriquecer a sus dueños.
Serán esclavos de lujo
sofisticadas herramientas
esclavos expectantes de una gran limosna
una que alcance para conseguir
una lujosa guarida de esclavos
Para comprar  un auto parecido al del amo
Para hacer  algún viaje parecido al del amo
Para pagar el mismo psiquiatra del amo
Para ser como el amo sin dejar de ser su esclavo.


Los esclavos caros miran a los baratos
y dan gracias a dios por tanta dicha
aunque ellos tampoco sientan el peso de su esqueleto
aunque crean que es menos pesada su cadena.
Igual su tiempo huele a la saliva del amo.
Su mirada mira al suelo sin preguntas.
Sus rodillas conocen los pasadizos del silencio.
Las puertas que de pronto se cierran.
Las ventanas de un solo horizonte.
Estaciones siempre iguales con un solo monarca
y su mirada de veneno irreversible.


Y hay amos de muchas clases
aunque al final todos sean iguales.
Unos van vestidos de uniforme
otros de corbata o de sotana
unos llevan cruces
otros media lunas
-cualquier otro signo intimidante.
Su gesto es el mismo
metal de artillería
metal de ganzúa
y buenas maneras para disimular.
Un púlpito monumental
un florido discurso
y el halo invisible de una unción.
Los  amos entienden que el alma no existe
que la naturaleza es la ley
-su simple fórmula de fuerza-
que solo el poderoso es Dios
y que muchos han nacido para obedecer.


Por eso los amos
miran tranquilos su ventana iluminada
------------------------- en cada amanecer
vuelven a poner sus pies en tierra
confiados en su verdad de lodo y roca.
Si acaso temen, es al resto de amos
jamás a quienes pisan en la espalda.
Una sola página está escrita en su alfabeto sagrado:
el buen esclavo calla
el buen esclavo obedece
el buen esclavo no golpea paredes
no rompe las páginas del libro.
El buen esclavo no entiende que es esclavo.